La embolia pulmonar es un bloqueo súbito de una arteria pulmonar. La causa suele ser un coágulo en la pierna llamado trombosis venosa profunda que se desprende y viaja por el torrente sanguíneo hasta el pulmón. La embolia pulmonar es un cuadro serio que puede causar:Un daño permanente en el pulmón afectado
Bajos niveles de oxígeno en la sangre
Lesiones en otros órganos del cuerpo por no recibir suficiente oxígeno
Si el coágulo es grande, o si existen muchos coágulos, la embolia pulmonar puede provocar la muerte.
La mitad de las personas que tiene embolia pulmonar no presenta síntomas. Si tiene síntomas, los mismos pueden incluir falta de aire, dolor torácico o tos con sangre. Los síntomas de un coágulo de sangre incluyen calor, inflamación, dolor, sensibilidad y enrojecimiento de la pierna. El objetivo del tratamiento es desprender los coágulos e impedir la formación de coágulos nuevos.
La embolia pulmonar puede tener diferentes causas.
El punto de partida de una embolia pulmonar es generalmente la obstrucción de un vaso sanguíneo (trombosis): la causa en nueve de cada diez casos es un coágulo procedente de las venas de la pelvis o de las piernas que es arrastrado hasta un vaso pulmonar.
La parte que se desprende del coágulo, denominada émbolo, se desplaza a través de la vena cava inferior hasta el ventrículo derecho del corazón y desde allí hasta la arteria pulmonar derecha o izquierda. Un émbolo grande obstruye un vaso de un tamaño también grande y desencadena repentinamente los síntomas.
La embolia pulmonar se desarrolla con frecuencia tras levantarse por la mañana, después de la defecación o tras un esfuerzo físico súbito. En estas circunstancias se producen fluctuaciones de presión en el sistema vascular que favorecen que se desprenda un coágulo y que llegue con la sangre a los vasos pulmonares a través de las venas.
Los médicos distinguen dos tipos de factores de riesgo de una trombosis y, por tanto, también de una embolia pulmonar: los denominados factores de riesgo adquiridos y genéticos.
Los médicos distinguen dos tipos de factores de riesgo de una trombosis y, por tanto, también de una embolia pulmonar: los denominados factores de riesgo adquiridos y genéticos.
El término “riesgo adquirido” engloba cualquier influencia que actúa desde el exterior. Operaciones especiales (por ejemplo, sustitución de la articulación de la rodilla o la cadera intervenciones quirúrgicas en la columna vertebral), lesiones graves de la columna vertebral, de la pelvis o de las piernas así como un reposo en cama prolongado tienen mayor riesgo, ciertos fármacos, enfermedades neoplásicas (cáncer), embarazo y puerperio.


Entre los riesgos genéticos se encuentran factores congénitos (por ejemplo, trastornos hereditarios de la coagulación de la sangre).
Los factores congénitos y adquiridos (disposicionales) aumentan en distinta medida el riesgo de sufrir una trombosis y una embolia pulmonar:
Factores que aumentan el riesgo mínimamente:
Embarazo y puerperio
Cierta enfermedad renal (síndrome nefrótico)
Varices intensamente marcadas (varicosis)
Factores que aumentan el riesgo moderadamente:
Edad superior a los 60 años
Debilidad cardíaca crónica (insuficiencia cardíaca )
Infarto de miocardio en la historia previa.
Sobrepeso (obesidad, es decir, índice de masa corporal superior a 30 kg por m2)
Factores que aumentan el riesgo considerablemente:
Embolia pulmonar o trombosis previa en sus antecedentes
Infección de la sangre (sepsis)
Apoplejía con parálisis de una pierna
Pacientes graves que se encuentran en tratamiento médico intensivo
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que precisa respiración artificial
TRATAMIENTO
Existen cuatro niveles de gravedad de una embolia pulmonar, en los que el nivel de gravedad IV se considera el riesgo más alto para los pacientes. En el caso del nivel de gravedad I y II, el tratamiento se basa principalmente en medicamentos anticoagulantes y persigue dos objetivos:
- Estabilizar el coágulo en la vena de la pelvis o de la pierna para evitar que se desprendan nuevas partes del coágulo que puedan provocar más embolias.
- Retrasar o evitar que el coágulo siga creciendo.
Estos objetivos también forman parte de los niveles de gravedad III y IV, además de otras fases del tratamiento que sirven para disolver o eliminar el coágulo en el pulmón. Por último, se trata de normalizar el flujo sanguíneo entre el ventrículo derecho del corazón y el pulmón.
Hay dos tipos de flujos:
Flujo Turbulento.
PRESIÓN SISTÓLICA Y DIASTÓLICA
Presión sistólica: se refiere a la fuerza que se crea por la presión ejercida sobre las arterias cuando el corazón se contrae y bombea la sangre a través de las arterias.
La Laringe
La sangre es un fluido que presenta gran cantidad de hematocritos, además de proteínas que están disueltas en el plasma sanguíneo. Todas estas partículas contenidas en la sangre influirán en su viscosidad que en valores normales de 37º C.
Hay dos tipos de flujos:
Flujo laminar
Se caracteriza por presentar movimiento ordenado de las partículas, líneas de corriente y trayectorias definidas y su carácter suave.
Flujo Turbulento.
Caracterizado por su movimiento caótico, irregularidad, no tener líneas de corriente ni trayectorias definidas. Es importante saber esta propiedad inherente de los fluidos

Cuando el corazón se contrae e impulsa la sangre desde el ventrículo izquierdo hacia el cuerpo, la presión surgida se transmite a la aorta y a continuación a las siguientes arterias y arteriolas.
Presión sistólica: se refiere a la fuerza que se crea por la presión ejercida sobre las arterias cuando el corazón se contrae y bombea la sangre a través de las arterias.
Presión diastólica: se entiende como la presión está que está presente en las arterias entre latidos cardíacos, cuando el corazón está en reposo.

Las vías aéreas superiores o extra pulmonares son las siguientes:
Está formada por dos estructuras, las cavidades nasales, separadas por un tabique nasal de tejido cartilaginoso. Se encuentra ubicada por encima de la cavidad bucal y en su parte posterior se comunica con la faringe.
Sus funciones son las siguientes:
- Calentar el aire; gracias al riego sanguíneo.
- Humedecer el aire; a través del moco.
- Filtrar las partículas que se encuentran en el aire, a través de la mucosa, los cilios y los pelos.
- Permitir el sentido del olfato y participar en el habla.
La Faringe
Órgano tubular y musculoso que se ubica en el cuello. Comunica la cavidad nasal con la laringe y la boca con el esófago por lo que es una zona de paso de alimentos y de aire, formando, por tanto, parte del sistema respiratorio y digestivo.
Sus funciones son:
- Deglución
- Respiración
- Fonación
- Audición
La Laringe
Órgano tubular formado por músculo y cartílago que comunica la faringe con la tráquea. En ella se encuentran:
- Las cuerdas vocales, que adoptan dos posiciones: la posición de respiración, cuando permanecen totalmente abiertas, permitiendo la entrada y salida libre del aire, y la posición de fonación, permaneciendo casi cerradas.
- La epiglotis, cartílago situado en la parte superior de la laringe y que se cierra cuando ingerimos alimento o líquido para evitar que este pase al pulmón y nos ahoguemos.
Los Bronquios
Son dos estructuras que se forman cuando se divide la tráquea en dos. Está formada por fibras y cartílago tubulares
Los Bronquiolos
Los bronquios penetran en cada pulmón y se dividen hasta 16 veces, hasta que finalmente forman los bronquiolos respiratorios que se ubican en la parte media de cada pulmón.
Los bronquiolos respiratorios se siguen dividiendo hasta acabar en conductor con forma de saco llamados sacos alveolares.
Son dos órganos funcionalmente pasivos que se alojan en la caja torácica y que para poder realizar su principal función establecer el intercambio gaseoso con la sangre a través de la inspiración (entrada de aire) y espiración (salida de aire) precisa de la ayuda de la caja torácica y de los músculos.
Sistema Auxiliar Para La Respiración
La ventilación en los alveolos no podría realizarse sin la ayuda de un sistema motor muscular que, al expandir o contraer la caja torácica, arrastra en sus movimientos a los pulmones. Como hemos mencionado, los pulmones son órganos pasivos que precisan de otras partes del cuerpo que están involucrados en la función respiratoria: la caja torácica, el diafragma y los músculos intercostales y la pleura.





No hay comentarios:
Publicar un comentario